• La nueva programación literaria, que ha contado con nombres como Héctor Abad Faciolinci, Marta Sanz, Sara Mesa o Elvira Navarro, ha registrado un lleno absoluto en todas sus actividades y ha permitido “acercar la cita a nuevos públicos”
• Los libreros celebran el acierto del emplazamiento en la Plaza de San Francisco que les ha permitido mantener las exitosas ventas del pasado año, pese a las altas temperaturas registradas
Sevilla, 20 de octubre de 2026. La Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Sevilla (FLAOS) cierra su 49 edición con un balance positivo, marcado por el salto cualitativo de su programación cultural, la excelente respuesta del público a las nuevas propuestas literarias, una mayor repercusión mediática y el respaldo institucional del Ministerio de Cultura, el Ayuntamiento de Sevilla y Diputación de Sevilla.
De esta forma, todas las actividades programadas, por donde han pasado escritores de reconocido prestigio como Héctor Abad Faciolinci, Marta Sanz, Sara Mesa o Elvira Navarro, han registrado un lleno absoluto y las visitas guiadas y los talleres han agotado todas sus plazas, confirmando “el interés que despierta el libro antiguo entre lectores cada vez más diversos y permitiendo acercar la cita a nuevos públicos”, ha señalado el director de la cita, José Manuel Quesada.
Articulada bajo el lema ‘Libros antiguos, nuevas historias’, la programación de esta edición ha reforzado su dimensión cultural con encuentros literarios, conversaciones en torno a los clásicos y las nuevas formas de leer, visitas guiadas al recinto, talleres de impresión artesanal, lettering y caligrafía, una exposición de fotografías de libreros, una acción de Street marketing en La Noche en Blanco, la publicación de la obra Relación de una travesura acaecida en Sevilla, de Lorenzo de Miranda (pseudónimo de Luis Montoto), así como propuestas de narración oral y teatro dirigidas al público infantil y familiar. La participación de autores y voces destacadas de la literatura contemporánea, junto con el carácter práctico y participativo de las actividades, ha permitido ampliar la experiencia de quienes se acercan cada otoño a la Plaza de San Francisco y servir de punto de partida para la consolidación de un nuevo modelo de feria más diversa, rica y abierta, de cara a la celebración el próximo año de su 50 aniversario.
“El lleno absoluto de las actividades y el agotamiento de las plazas disponibles en visitas y talleres avalan la apuesta de la organización por seguir desarrollando una programación paralela de calidad, capaz de convertir la Feria en un espacio de encuentro, descubrimiento y participación en torno al patrimonio bibliográfico. La respuesta obtenida supone un importante impulso para continuar consolidando esta línea de trabajo en futuras ediciones”, ha apuntado el también presidente Asociación de Amigos del Libro Antiguo de Sevilla.
Igualmente importante para el acercamiento de la feria a otros públicos ha sido la labor de comunicación y difusión y el impulso de los perfiles de las redes sociales, donde se ha llevado a cabo un trabajo incesante de gestión de contenidos en los que se ha dado a conocer el trabajo de los libreros, algunos de los aspectos más invisibles de su labor, las joyas bibliográficas que esconden, ediciones únicas o libros más demandados o asequibles, entre más de 200 contenidos difundidos. Gracias a esto, la comunidad de @libroantiguosevilla en Instagram, la más destacada, ha crecido un 32,33 %, alcanzando los 2.771 seguidores. Ese esfuerzo se ha traducido en un crecimiento muy notable respecto a la edición anterior. Durante las semanas de promoción y celebración de la Feria, el contenido publicado en Instagram cuadruplicó su alcance en comparación con el mismo periodo de 2025 y superó las 290.000 reproducciones, frente a las cerca de 125.000 del año pasado. La respuesta del público ha sido todavía mayor: las interacciones se han multiplicado casi por seis, de unas 1.800 a más de 10.200, y las visitas al perfil han aumentado un 41 %. En esas mismas semanas, la cuenta sumó 700 nuevos seguidores.
En el ámbito comercial, y pese a las altas temperaturas registradas durante gran parte de la feria, las ventas se han mantenido en niveles similares a los del pasado año, cuando se registró un récord histórico con las mejores cifras en lo que llevamos de siglo. En cualquier caso, de cara a evitar los primeros días de calor, la Asociaciónapunta la necesidad de retrasar las fechas para arrancar ya en octubre.
Sin duda, uno de los grandes aciertos de esta cita es su emplazamiento actualen la Plaza de San Francisco que, “por su centralidad, visibilidad y capacidad para integrarse en la vida cultural y comercial de Sevilla, es el mejor y único lugar para favorecer el crecimiento de la cita, que reúne ya a más de veinte de expositores provenientes de todo el país y se sitúa entre las tres primeras ferias del libro antiguo y de ocasión de España”, ha resaltado Quesada.
En esta línea, el respaldo institucional del Ayuntamiento de Sevilla, el Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura, y la Diputación de Sevilla, así como la colaboración del Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla y la Real Academia sevillana de las Buenas Letras, ha sido imprescindible para el desarrollo de una edición que refuerza el papel de la Feria como punto de encuentro para libreros, lectores, coleccionistas y público general.“La Feria del Libro Antiguo y de Ocasión lleva casi medio siglo formando parte de la memoria sentimental de Sevilla y ahora nos toca prepararnos para celebrar sucincuenta aniversario poniendo en valor la que es la actividad cultural más longeva de la ciudad”, ha manifestado Quesada.
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