El trabajo, que forma parte de la tesis doctoral de Francisco José Martín López , propone que tras un trabajo exhaustivo de la obra del escultor citado se le atribuya su autoría de la imagen de San Francisco.
Por Juan Mellado
Un estudio realizado por el investigador Francisco José Martín López, doctor en Historia del Arte por la Universidad de Sevilla y publicado en la revista Laboratorio de Arte, revela que la imagen de San Francisco de Asís de la Parroquia Nuestra Sra. de la O en Chipiona es obra del Barroco Jacinto Pimentel. El trabajo, que también forma parte de su tesis doctoral, propone que tras un trabajo exhaustivo de la obra del escultor citado se le atribuya su autoría de la imagen de San Francisco.
El propio Martín López ha publicado recientemente un libro para redescubrir al escultor Jacinto Pimentel y su relación con Cádiz a través de Ediciones Mayi titulado “Jacinto Pimentel, Vida y obra de un escultor en los inicios del Barroco gaditano”. En el marco del 350 aniversario de la muerte del artista.
El libro, está sustentado por una detallada investigación en archivos de Sevilla y Cádiz que reconstruye, con rigor científico, la trayectoria de Pimentel eclipsado durante siglos por Martínez Montañés o José de Arce y reivindica su lugar en el primer Barroco andaluz.
A continuación transcribimos, por su interés, íntegramente un resumen de este trabajo de investigación: San Francisco de Asís; Chipiona; Jacinto Pimentel; escultura barroca; siglo XVII:
Se da a conocer la imagen de San Francisco de Asís que se venera en la parroquia de Nuestra Señora de la O de Chipiona y se propone su atribución al escultor Jacinto Pimentel (h. 1600-1676).
En el presente trabajo queremos dar a conocer la imagen de San Francisco de Asís que se venera en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la O de Chipiona y proponer su atribución a las gubias de este imaginero. Son escasas las noticias que existen a propósito de esta talla. Ni Enrique Romero de Torres, en su Catálogo Monumental de España (1908-1909), ni en la Guía Artística de Cádiz (2005) se la menciona en la descripción del patrimonio artístico de la parroquia chipionera.
Sin embargo, por los inventarios parroquiales de 1908 y 1922 sabemos que se encontraba ubicada en el retablo neoclásico donde hoy continúa. El retablo debió realizarse hacia 1849, pues en el inventario de dicho año figura como “un altar nuevo” que no estaba terminado de pintar. No disponemos de más documentación que nos permita conocer la trayectoria material de la escultura, aunque contamos con testimonios de algunos miembros del personal de mantenimiento de la parroquia, testigos directos de los hechos, que podrían paliar este vacío.
Al parecer, al tiempo de fundarse la Hermandad del Cautivo, en 1960, la imagen se retiró del retablo para colocar en él a la Virgen de los Dolores de dicha corporación. El santo se almacenó en la capilla bautismal donde quedó abandonada hasta la década de los setenta, cuando la citada hermandad habilitó esta capilla para exponer a sus titulares. San Francisco regresó a su emplazamiento original y allí permanece hasta la actualidad.
Es una imagen realizada en madera de cedro, de un metro y sesenta y cinco centímetros de altura y policromada al óleo. Está tallado al completo, aunque la mitad superior de las piernas, el torso y los brazos solo están sugeridos en volumen.
Según el testimonio de uno de los miembros del personal de mantenimiento de la parroquia, en la década de los setenta fue intervenido por un carpintero local cuyo nombre desconocemos. El mismo sustituyó los brazos originales estáticos por otros articulados para facilitar su vestimenta, aprovechando la madera de los anteriores. También reemplazó la cruz original por otra de nueva factura sobre la que se fijó un pequeño Crucificado. Finalmente, aplicó una capa pictórica de color gris al torso, brazos y las piernas hasta las rodillas.
La cabeza posee gran fuerza plástica, interpretando al santo con un gesto concentrado observando el Crucifijo que porta con su mano izquierda. Las características del rostro y la cabeza nos empujan a atribuirlo a Jacinto Pimentel, en vista de las analogías estilísticas con otras obras suyas. El cabello, peinado con la tonsura propia de los religiosos, está tallado a base de surcos ondulados verticales. Frente al detallismo de los escultores de la órbita montañesina y mesina en este aspecto, el autor de la talla gaditana interpreta los mechones con ligeras pasadas de gubia. El resultado de esta técnica se asemeja al del modelado, utilizada por Jacinto Pimentel en las obras de su etapa gaditana.
Por su parte, el rostro es de facciones anchas y rasgos delicados. Las proporciones de los distintos elementos recuerdan a las del Stmo. Cristo atado a la Columna de la iglesia de San Antonio de Cádiz (1660), sobre todo en las dimensiones de la nariz y en la separación de los ojos. Estos, almendrados y entornados, se rodean de unos párpados superiores inflamados que se repite en el citado Cristo gaditano. Igualmente, el modelado de los labios y las orejas remiten a la misma imagen, así como los dientes superiores y la remarcación de los pómulos. De similar factura es la barba, provista de dos grandes mechones que nacen de debajo del mentón. También las manos se aproximan a las del mismo Cristo, características por su expresividad y por el detallismo con el que el autor ha representado los tendones y venas.
La policromía se conserva en buen estado, característica por unos tonos ocres claros acompañados de sutiles frescores en la zona de los pómulos, orejas y labios. La claridad de la encarnadura contrasta con la oscuridad del cabello y la barba, unificándose todo el trabajo bajo un brillo satinado de gran atractivo visual. Consideramos que se trata de la policromía original, habida cuenta de las similitudes con la de otras imágenes suyas, como la del Stmo. Cristo de la Humildad y Paciencia de la iglesia de San Agustín de Cádiz. Desconocemos el nombre del policromador.
Agradecemos la colaboración de Javier Cantos Lozano en la recopilación de testimonios y por sus fotografías con las que ilustramos este trabajo.
Jacinto Pimentel(Wikipedia)
Jacinto Pimentel (c. 1605-Cádiz, 1676) fue un escultor español del barroco.
Biografía
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No se sabe con exactitud ni el lugar ni la fecha de su nacimiento, aunque parece que fue sobre 1605, no disponemos de documento alguno en la actualidad que confirme esa aseveración. En cuanto a su lugar de nacimiento, hay toda una serie de conjeturas. Algunos tratadistas hablan de Sevilla, pues sus primeros datos aparecen en esta localidad, sin embargo, el no haberse declarado nunca como "natural de Sevilla" sino como "residente en Sevilla", nos hace pensar que no era sevillano. Lo mismo se podría decir de una posible vinculación gaditana, nunca hizo referencia a Cádiz como su patria, utilizando asimismo la fórmula del "residente en". Otros hablan de su procedencia extremeña, castellana e incluso en algunos lugares aparece el dato de haber nacido en Villarreal. Si examinamos su obra, especialmente las primeras de la etapa sevillana, podemos encontrar un cierto aire granadino en su estilo y, por extensión, ciertas analogías con la escultura practicada en las zonas murciana y levantina, aunque esa influencia la pudo adquirir de Martínez Montañés y de Francisco de Ocampo.
Hasta 1624 no aparecen datos biográficos fidedignos, cuando lo encontramos como oficial en el taller de Francisco de Ocampo, del cual Pimentel sí que tiene evidentes influencias en su obra postrera. Poco después se independiza, ya que interviene junto a otros artistas en el Coro de San Pedro en 1627, por aquel entonces vivía en la collación sevillana de San Miguel. Es este dato de 1627 el que nos hace pensar que Pimentel hubo de nacer entre 1600 y 1605.
En el año 1639 y a pesar de haber estado casado, nuestro artista toma los hábitos de la Orden Tercera de San Francisco, en la cual profesó en 1644, llegando a ocupar en ella cargos de responsabilidad, como el de Ministro de la Orden.
Como curiosidad anotar que hizo obras para el Carnaval de Cádiz en 1658. Hizo testamento en 1669, y murió en Cádiz el 2 de marzo de 1676.
La obra
Podríamos dividir la producción de Pimentel en dos etapas, en base más a la procedencia de sus imágenes que a las diferencias estilísticas de las mismas, una sevillana y otra gaditana.
Etapa Sevillana
· La primera obra de importancia de Jacinto Pimentel la constituye el retablo mayor del Convento de Madre de Dios de Carmona (Sevilla). El retablo fue concertado en 1630 por la orden dominica residente en dicho convento, que por aquel entonces era un convento de monjas de clausura. El retablo se terminó en 1632.
· Una pequeña talla de San José con el Niño, en el mismo Convento de la Madre de Dios de Carmona. Al parecer, esta talla estaba en el retablo anteriormente citado.
· Santo Tomás de Aquino. Se trata de una talla de vestir, que se sitúa, igualmente, en el Convento de la Madre de Dios.
· Otras imágenes del mismo Convento atribuidas a Pimentel: Imagen de vestir del santo dominicano San Vicente Ferrer, imagen de vestir de Santo Domingo de Guzmán, una imagen de vestir de la Virgen de la Encarnación y otra de la Virgen del Rosario.
· Una imagen de Jesús Nazareno de la localidad sevillana de La Campana que pertenece a la hermandad homónima radicada en la Iglesia Parroquial de Santa María la Blanca y puede datar de 1630-1635.
· Recientemente, también se le atribuye la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Mairena del Alcor. Esta imagen procede de la Iglesia de San Francisco de Carmona y a su vez del desaparecido Convento del Carmen de dicha ciudad.
Etapa Gaditana
Tras varios años de estancia en Sevilla, Pimentel decide en 1637 fijar su estancia en Cádiz. Aquí comienza una nueva etapa en la que ya sí que encontramos una abundante producción imaginera que va aumentando con el paso de los años. Consta además que por esta época el escultor Alonso Martínez fue discípulo de nuestro artista, del cual parece que se independiza en este año de 1637.
· La primera obra documentada de Pimentel en Cádiz es la del Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia (Cádiz), el cual fue acabado en el año 1638 (aunque fue encargado en Sevilla un año antes) tal y como reza en una inscripción situada en un hueco en la base de la imagen que dice: "acaboce anno 1638 Jacinto Pimentel faciebat"
· El mismo año de 1638 Pimentel realiza la talla de Nuestra Señora del Carmen (Cádiz), tal y como consta en el documento encontrado por el historiador Enrique Hormigo, en el cual Imón de Tolosa, mayordomo de dicha cofradía concierta con Pimentel la hechura de la imagen. Dicho documento está fechado a 26 de mayo de 1638 y estima el mes de agosto del mismo año para la entrega de la imagen. El artista cumplió el encargo con presteza ya que en el torso de la imagen, podemos ver la firma del artista y el año de 1638.
· De la posible etapa jerezana de Pimentel lo único que se conoce, es la atribución que tiene la imagen de María Santísima de la Confortación, titular mariana de la Hermandad de la Oración en el Huerto de Jerez sita en la iglesia conventual de Santo Domingo, imagen que pudo ser realizada en torno a 1640.
· En 1644 Pimentel realiza unas tallas de San Bernardino y San Diego para Los Descalzos cuyo paradero actual se desconoce.
· Cronológicamente le sigue San Juan Bautista, que realizó para la Iglesia de San Agustín (Cádiz) en 1651 y que en la actualidad se encuentra en los Padres Capuchinos de Granada.
· El primitivo titular de la cofradía de la Expiración, actualmente situado en la Capilla de los Franceses del Convento de Nuestra Señora de los Remedios e Iglesia de San Francisco (Cádiz), fue realizado en 1655.
· Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna (Cádiz) de la Hermandad homónima de la Iglesia de San Antonio (Cádiz). Consta que esta Hermandad se funda en 1660 y encarga a Pimentel la hechura de su titular, realizándose la bendición de la misma en febrero de 1661.
