PREPARADOS

Hoy lunes en todas las casas de Sevilla , en casi todas, los percheros están preparados. Y donde no los hay, las puertas se convierten en improvisados percheros para dejar colgadas las promesas de la semana más soñada del año.

Todas estarán más bellas que nunca, las pequeñas que intuyen la Feria como un juego, las adolescentes que despiertan al amor, las madres primerizas que comienzan a enseñar la tradición, las desengañadas que conservan la esperanza, las abuelas que disfrutan del recuerdo y del reencuentro. Todas estarán más bellas que nunca, porque ellas son parte imprescindible de esta ciudad efímera en la que todo el mundo querrá estar, desde esta noche y hasta el Domingo.

Ellas, las mujeres de Sevilla, las sevillanas, derrocharán alegría y coquetería a partes iguales. Lo harán con elegancia y con un gran sentido de la medida, con excesos pero jugando a la armonía. Sevilla es barroca y exhuberante. Sevilla es alegría y es silencio maestrante. Es luz y también recogimiento cuando hace falta.

Los detalles se han cuidado con mimo, el color de las flores y de los mantoncillos, las alpargatas cómodas pero haciendo juego con las enaguas, los complementos, las horquillas y las peinas, el mantón para protegerse del frío a la vuelta ...

Hay muchos días por delante, hay muchas momentos de reencuentros: los amigos de siempre y los que conocerás, la familia, los compañeros de trabajo, los compromisos adquiridos y los inesperados ...

Las horas no serán suficientes y el mejor momento del día llegará de forma sorprendente.

Una semana para soñar, para disfrutar y para evadirse de la rutina que apaga la ilusión.

Esta semana los sevillanos trasladan su casa al recinto ferial para recibir a sus amigos, para brindar por los buenos momentos y para compartir.

Es más que una fiesta, es la vuelta a la infancia, a los tuyos y a tus raíces

¡Buena Feria!