Cuando caminas por la calle con frecuencia no dejas de sorprenderte de lo que se puede ver. Ayer era un día de celebración en Sevilla, se celebraban los 500 años de la primera vuelta al mundo. En la Plaza Nueva delante de la entrada principal del ayuntamiento pude presenciar como un conductor de una barredora hacía su tarea y evitaba un obstáculo inesperado en el espacio público, un manifestante tirado en el suelo que es habitual. No hay que confundir tolerancia y respeto con permisibilidad. El manifestante hacía su trabajo, manifestarse y el operario hacía su tarea, conducir la barredora, limpiar; pero había un problema de seguridad que hay que afrontar y solucionar.
La barredora y el manifestante.
No hay que confundir tolerancia y respeto con permisibilidad.
Lugares
Sevilla y Canarias, cinco siglos de historia unidos por el Atlántico
El discurso evoca el protagonismo del Guadalquivir como vía de comunicación e intercambio entre pueblos y culturas, y reconoce la...
El Tercio de Olivares rinde homenaje a la Hispanidad con su IV desfile por el centro histórico de Sevilla
Uno de los momentos más destacados fue la ofrenda floral a la Pura y Limpia del Postigo, acompañada del rezo del Ave María.
Nuestra Señora del Desconsuelo recorre las calles de la Barriada de los Principe y del Polígono Norte de Sevilla,en una jornada de oración y recogimiento
La imagen de Nuestra Señora del Desconsuelo protagonizó esta jornada de oración y recogimiento, en la que el rezo del santo rosario adquirió un significado...
